
La cuenta regresiva comienza: Bogotá se alista para la Sube Monserrate 2025
Este sábado 5 de abril, más de 2.000 corredores tomarán el reto de ascender a la cima de Monserrate en una de las competencias más exigentes y emblemáticas de la ciudad.
La patinadora, apoyada por la Alcaldía de Bogotá y el IDRD, ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud.
La alegría del triunfo. La sonrisa de satisfacción de Gabriela Rueda lo dice todo. Es campeona olímpica de patinaje.
Octubre 08 de 2018 (@IDRD).- En un hecho histórico para Bogotá y para Colombia, la patinadora Gabriela Isabel Rueda Rueda se colgó la medalla de oro y se convirtió en la primera colombiana en esta disciplina que consigue la presea dorada en unos Juegos Olímpicos, esta vez en los de la Juventud Buenos Aires 2018.
El patinaje de carreras, deporte en el que Colombia es potencia mundial, se estrena en la olimpiada juvenil, y Gabriela, apoyada por la Alcaldía de Bogotá y el IDRD, dijo desde que obtuvo el cupo en el pasado Campeonato Mundial en Herdee, Holanda, que su sueño era ser la primera campeona olímpica de patinaje.
Lo cumplió. Se entrenó en Bogotá con Anwar Cárdenas y luego con Colombia bajo las órdenes de Elías Del Valle, con la meta puesta en mejorar su rendimiento en los 500 metros -que era su debilidad- y potenciarse en los 1.000 metros y los 5.000 metros puntos-eliminación.
En Buenos Aires 2018 se disputaba la prueba del ómnium, comprendida por las tres carreras mencionadas antes. Cada una entregaba 14 puntos al ganador, 13 al segundo, 12 al tercero y así sucesivamente.
La primera prueba fue los 1.000 metros sprint -la misma en la que fue campeona del mundo en Holanda- y la ganó tranquila, dejando el segundo lugar a Honorine Barrault (Francia) y el tercero a Giorgia Valanzano (Italia). Nerea Langa (España) fue cuarta y Kuan Chih Wang (China Taipei) quinta.
Luego vino la prueba de fondo, la de los 5.000 metros combinada (puntos-eliminación), que es el fuerte de Gabriela. Y no tuvo inconveniente en nuevamente imponer su dominio, dejando el segundo lugar a la española Nerea Langa y el tercero a la francesa Honorine Barrault. La italiana Giorgia Valanzano fue cuarta y la ecuatoriana María Arias quinta.
La jornada de cierre del patinaje tenía los 500 metros baterías. Gabriela demostró que preparó esa prueba a conciencia. Ganó su serie en los cuartos de final, volvió y ganó en la semifinales -eliminando de paso a la española Langa-, y en la final, ya sabiéndose campeona, no le importó y patinó con el alma para rematar fuerte y derrotar a sus adversarias, y demostrarles que es la mejor.
La segunda casilla fue para la Valanzano, la tercera para Wang y la cuarta para Barrault. Y en la clasificación general, Gabriela fue oro con 42 puntos, seguida por Barrault con 36 (plata), Valanzano con 36 (bronce), Langa con 34 y Wang con 30.
Patinar, su vida
Gabriela patina desde los nueve años. Era muy inquieta y su madre, María Isabel, quería algo en lo que quemara toda esa hiperactividad. Le compró unos patines, le llevó al Club Tequendama y allí Gaby encontró la esencia de su vida. Se sentía libre, volando.
Su vida es el patinaje, punto. No quiso saber nada de muñecas ni esas cosas. Solo el sonar de las ruedas en la pista, el viento rozando su cara y esa sensación de libertad. Respira patinaje mañana, tarde y noche. Se entrenó para ser campeona del mundo y ya lo logró. Quería ser campeona olímpica, y lo logró. Ahora quiere perdurar como la mejor.
Hija de Andelfo y María Isabel, nació el 13 de septiembre de 2000 (18 años). Es la cuarta hija de los cinco hermanos que son. Cindy, Anderson y Andrés David son mayores, sigue ella, y Martin es el menor.
Se graduó en el Colegio Ciudad Jardín Norte, donde la apoyaron en su carrera deportiva, permitiéndole ir a entrenar y prepararse, gracias a su buen desempeño académico.
Tuvo un ritmo exigente, pero su disciplina y perseverancia la llevaron a sacar adelante todo lo que se propuso.
“Siempre cumplo las metas que me propongo. Desde que comencé a patinar soñé con ser de la Selección Colombia, para eso trabajaba. A pesar de las caídas, de todo, siempre pensaba solo en eso. Tropezar me hizo levantarme siempre más fuerte”, dice.
Recién fue campeona del mundo, dijo: “me había imaginado en lo más alto del podio en un Mundial, y me daba una alegría única. Lo logré, es indescriptible. Es algo grandioso, una sensación única. Voy a los Olímpicos de la Juventud en Buenos Aires y si se me den las cosas, quiero ganar allí una medalla oro”.
Lo logró. Gabriela Rueda tiene claro lo que quiere. “En el deporte tengo mucho que dar, soy una deportista muy completa, me quiero dedicar mucho al patinaje, hasta que Dios me lo permita. Quiero ser campeona mundial en mayores, ir a los Olímpicos de Verano en 2024. Luego quiero ir al ejército y dedicarme a mi carrera”.
OFICINA ASESORA DE COMUNICACIONES IDRD
Este sábado 5 de abril, más de 2.000 corredores tomarán el reto de ascender a la cima de Monserrate en una de las competencias más exigentes y emblemáticas de la ciudad.